Tras las vacaciones…
Tras las vacaciones y como cliente de hotel observé:
- que es cada día más complicado que un recepcionista te pregunte mientras de cobra “¿qué tal fue su estáncia?”, “lo pasaron bien”, “pudieron descansar” … el comportamiento de máquina ejecutora de tareas seguramente es eficiente, rápido, barato y hasta sacará los listados de cierre diarios mejor, pero ¿es esa atención la que esperan los clientes?. Un hotel fantástico, unas instalaciones fantásticas, una animación increible, piscinas por todos los lados … no son garantía de éxito cuando las personas, que son el alma del establecimiento, no están motivadas, entrenadas, formadas, animadas … (sigue tu la lista).
- que existe una gran confusión semántica del término “todo incluido” para algunos clientes, cuando toman “todo” por “TODO LO QUE A MI ME DE LA GANA”. Esperando a que me atendiesen en recepción para una consulta, pude asistir a una monumental bronca cliente vs recepcionista a propósito de dicha confusión donde aparecieron los clásicos argumentos “...pues si pago todo incluido me tiene que entrar todo, y me da igual que en el folleto y la web diga que no incluye los masajes del SPA“.
- que todavía cuesta entender que familias como la mía 2 adultos + 1 niña + 1 bebe, viajan y se alojan en hoteles. Si si, soy usuario de triple con cunita, que le vamos a hacer, prometo que los niños crecerán y acabarán compartiendo una doble… de verdad lo prometo.
- que con un poco de práctica cualquiera puede aprenderse las coreografías de la animación de las noches, yo mismo, acabé bailando “la bomba” con toda su coreografía acompañado de mi peke Lucía
y con mucho arte, por cierto.
Salu2 y feliz retorno al trabajo.



La consulta que le querias hacer al recepcionista, ¿era sobre la paridad de precios?;-) Bienvenido a casa!!!