
Es muy latino, muy mediterraneo, algo que parece que llevamos de serie en nuestro código genético. Y no digo que sea malo, ni mucho menos, pero es que lo de:

se ha convertido en una profesión.
Acción y más acción, eso es lo que cuenta, lo importante es hacer cosas, estar en movimiento: el consejo rápido, la decisión precipitada, la estrategia no pensada… toda una lotería de decisiones a merced del azar, de la suerte. Y es que la técnica es bien sencilla: basta con humedecer un poco el dedo, levantarlo ligeramente sobre la cabeza y ya solo queda esperar que el viento haga su trabajo y nos muestre la dirección en que sopla y … ¡ listo !, decisión al canto.
Lo de tomar decisiones con las tripas, reconozco que es todo un arte que algunas personas manejan de forma excepcional y que, por los resultados obtenidos, no queda otra que quitarse el sombrero.
Pero ojo que no hablo de la imaginación, de las ideas, de la creatividad, ni si quiera de la intuición, hablo de la improvisación pura y dura, la de la definición “hacer algo de pronto, sin estudio ni preparación“, la del mal programador que juega al prueba-error, en definitiva, la que daña a la organización, y de esa, existen verdaderos profesionales: los improvisadores.
Cuidado con ellos !!
Salu2
Escrito por , el 09/12/2008 a las 19:37, archivado en ROI, core business, organizacion, rrhh etiquetado como chapuza, coste, estrategia, improvisar, negocios, plan, prevision, ROI. Comentar el post.