
Ya se que me repito, pero es que no hay manera. Sin contamos la cantidad de aparatos y tecnología que puede conectarse a la red por medio de WiFi, es posible que nos falten dedos de las manos: iPod, Ordenadores, reproductores mp3/4, teléfonos, pda … y demás aparatos que os podáis imaginar.
Estamos conectando todo a internet y parece ser que la conectividad en la palma de la mano o en el bolsillo será, o mejor dicho, está siendo la apuesta ganadora: fuera cables implica fuera ataduras, fuera lo estático, todo debe ser “on the move”.
Lástima que eso del “on the move” lo pongan tan difícil:

La verdad es que preferiría no prestar el servicio a prestar un mal servicio. Hoy las instalaciones WiFi para cubrir un establecimiento hotelero tienen un coste que se ha reducido en proporción a la reducción de los costes de los equipos y la simplificación de las instalaciones: mucho o muchísimo. Ofrecer un WiFi de pago lo entendería como una ampliación del WiFi básico gratuito, buscando grandes o exclusivos anchos de banda, pero jamás como pago por una simple conexión.
Deberíamos pensar en la conexión a la red como servicio básico e imprescindible al que un cliente debe poder tener acceso dónde, cuándo y cuánto quiera, sin coste adicional.
Por cierto, la imagen que ilustra el post es del hotel que reservé para mis vacaciones de verano
Salu2
Escrito por , el 18/07/2008 a las 16:01, archivado en calidad, clientes, tecnología etiquetado como calidad, clientes, internet, servicios, wifi. Comentar el post.