¿De cuándo es la foto?

Seguramente es una de las primeras preguntas que nos hacemos cuando vemos una fotografía. Si es de una persona o lugar que conocemos o frecuentamos nos podemos hacer más o menos una idea con un simple vistazo a la imagen, acudiendo a nuestra memoria y a veces un poco a nuestra intuición, de la antigüedad de la misma. Pero ¿qué ocurre cuando es la primera vez que vemos esa imagen?, tras preguntar ¿qué? o ¿quién? estoy seguro que entraremos con el ¿cuándo?.
Nuestra naturaleza nos empuja a ubicar y marcar, para nuestro esquema mental, los hechos, imágenes y recuerdos en una escala lineal de tiempo, y es ese orden el que va a permitirnos diferenciar entre lo más antigüo de lo más nuevo.
Pero, ¿siempre es así? por supuesto que no, me explico, el “retoque” de las imágenes está a la orden del día. Y no solo me refiero a imagen como fotografía, me refiero a imagen como identidad, provocando así que nos cuestionemos la realidad de la misma.
La identidad en un entorno 2.0 es dificimente comprendida y por supuesto, aplicada por el sector hotelero que entiende ésta como la unión de unos textos e imágenes depositados en un dominio que los clientes pueden visitar para reservar habitaciones. Las páginas web corporativas son grandes almacenes de texto corporativo junto a imágenes no datables que actuan a modo de escaparate, ofreciendo unas fotografías estáticas de los establecimientos, que hoy, por si solas, no van a ser decisivas en el proceso de selección del establecimiento y posterior compra. La información debe comportarse como un fluido, circular por la red, enriquecerse con las aportaciones y poderla recuperar en cualquier momento para analizarla y mejorar, y así devolverla a la red.
Los “retoques” quedan al descubierto más pronto que tarde, así que ¿de cuándo es esa foto? y no me engañes.
Salu2



jordi, totalmente de acuerdo. buena sistesis.
saludos
edu