La subasta inversa o algo parecido

El trayecto de casa al trabajo es una fuente de inspiración, máxime si tienes que hacerlo en coche, solo y escuchando la radio, y si además vives a las afueras de Barcelona, pues mira, tienes bastante tiempo de caravana para pensar. Esta misma mañana hablan en una tertulia de radio del concepto de “subasta inversa” como solución mágica es inmediata para los países del 3er. o 4º mundo, la cosa iba más o menos así:
Utilizando el sistema de subasta inversa, los ciudadanos de estos países pueden agruparse a modo de comunidad para comprar en conjunto, por ejemplo, arroz. De manera que no estarían comprando el arroz kilo a kilo, sino con un pedido común de toneladas y toneladas abaratando así su precio.
Otro ejemplo que proponían:
Esto es igual que cuando quieres comprarte un coche, pues nada montas una comunidad por internet de gente que quiera comprar el mismo coche y en vez de comprarle uno al concesionario, le compráis cincuenta de golpe, seguro que el precio no sería el mismo.
Lo cierto es que el término de subasta inversa no obedece realmente a la explicación dada con los ejemplos que proponían ya que el funcionamiento de este tipo de subasta, que se puede dar en entornos donde la oferta de un producto es muy abundante, es la demanda la que propone sus necesidades y es la oferta la que compite entre si por satisfacerlas.
Claro, inmediatamente traslado mis pensamientos desde el arroz y el coche hacia los hoteles. Y se me ocurre pensar en lo fácil que es que diferentes personas se pongan de acuerdo sobre cualquier tema utilizando las comunidades, los blogs, los foros, chats… y cualquier sistema que lleve un 2.0 tras el su nombre. ¿Por qué no se pueden poner de acuerdo sobre el destino y la fecha para viajar a una ciudad miembros de una comunidad? y pienso ¿es necesario que se conozcan entre si o no?, ¿es necesario que el motivo de la visita sea el mismo para todos?, basta con que tengan un objetivo común, en este caso es el cuándo y el dónde, no el por qué. Siguiendo este razonamiento, la reserva que en un principio debía ser una sola habitación pasa a ser una reserva de x habitaciones y así volvemos al planteamiento inicial del arroz y el coche.
¿Quién da más?
Salu2
Jordi



Jordi, acabas de descubrir el “sifon” o la gaseosa si te pone mas,
En relacion a los viajes, este sistema no de una forma tan explicita ya se viene produciendo, desde los tour operadores a los transportistas de autobus, publican un folleto con una oferta, una salida, y los de la “comunidad cercana al espacio publicitado” no se conocen o si, se apuntan y sale el viajecito…..
Como concepto de pensamiento, vas bien encaminado, solo que pasas del modelo analogico al digital, vamos, como todo.
La sabiduria reside en acopiar conocimiento, aplicarlo y desarrollar nuevas maneras de hacer lo mismo, como dirian en mi pueblo del emporda, “mes vell que anar a peu”.
Pero ha estado muy bien tu reflexion, seguro que hay muchos que todavia no habian atinado, yo me gano la vida haciendo esto desde hace mas de veinte años, autobus a autobus….
un fuerte abrazo, amigo.